PETROGRAFÍA Y PROCEDENCIA SEDIMENTRIA DE LA SECUENCIA CRETÁCICA- TERCIARIA EN LA REGIÓN CENTRAL ANDINA. MÉRIDA - VENEZUELA


PETROGRAFÍA Y PROCEDENCIA SEDIMENTRIA DE LA SECUENCIA CRETÁCICA- TERCIARIA EN LA REGIÓN CENTRAL ANDINA. MÉRIDA - VENEZUELA

Cuevas, Rómulo; Trejo, Carlos; Guerrero, Omar; Rivero, María V.
Universidad de los Andes. Grupo de Investigaciones de Ciencias de la Tierra “TERRA”. Departamento de Geología.

INTRODUCCIÓN

En Los Andes centrales de Venezuela y específicamente en la región del Valle Grande, se encuentra la secuencia  Maastrichtiense (?) - Paleoceno -Eoceno compuesta por la Formación San Javier (Ghosh y Odreman, 1987; CVET, 1987; Cuevas y Trejo, 2011). Originalmente, Sutton (1946, MMH 1956), propuso una unidad geológica denominada Formación Angostura con la finalidad de agrupar rocas del terciario pertenecientes al “Tercer horizonte de Carbón”. Posteriormente, Miller et al. (1953 y 1958, en CVET, 1987), incluyeron el Grupo Angostura en la Formación Catatumbo, dando lugar a su sinónimo exacto del Grupo Orocué. Brondijk (1967), recomendó invalidar el término Formación o Grupo Angostura, proponiendo conservar la nomenclatura de la concesión Barco, constituida por las formaciones; Catatumbo, Barco y Los Cuervos, que da origen a lo que se conoce como Grupo Orocué.  Posteriormente, Ghosh y Odreman (1987),  proponen la secuencia Terciaria en el Valle de San Javier en Mérida, demostrando una secuencia netamente marina de plataforma edad Eoceno, hasta ahora desconocida en el resto de los Andes Venezolanos salvo la Formación Caús. Por otra parte, Arellano y Rodríguez (1998), señalan dos facies sedimentarias; una lutítica en la parte basal y otra heterolítica para la parte media y superior. La posición estratigráfica regional de la Formación San Javier, se ubicó con edad  Paleoceno - Eoceno Medio, a través de evidencias bioestratigráficas. Medina y Zaza (2000) diferencian dentro de la secuencia Paleocena-Eocena, una unidad media constituida por  subarcosas,  wackas-arcosicas y menores de limolitas-arcosicas.  Unidad superior consta de wackas-arcosicas, subarcosas y limolitas arenosas. El depósito corresponde a  un sistema encadenado de alto nivel “HST” (HighstandSystemTract) en la secuencia inferior.  Un sistema transgresivo “TST” (TransgressiveSystemTract) en la secuencia media. Mientras que al tope, un ciclo marino progradante en un sistema encadenado de nivel alto “HTS” (HighstandSystemTract). Cerrada y Toro (2007), definieron las petrofacies y petrosomas de la Formación San Javier y sus  implicaciones diagenéticas y de soterramiento. Se determinó una edad Paleoceno Temprano, debido a presencia de Dinoquistespertenecientes a los géneros Polysphaeridium y spiniferites, correspondiente a una llanura costera inferior (manglar) con influencia de mareas. También se interpretaron ambiente deltaico de dominio fluvial y diagénesis intermedia con procesos epidiagenéticos. Estos autores además, mencionan que a finales del Eoceno Tardío – Oligoceno,  la secuencia estuvo expuesta a un periodo de no depositación o erosión (discordancia).  En el presente aporte se realiza un estudio de nuevos afloramientos de la Formación San Javier, expuestos en el sector San Javier del Valle Grande ubicado al norte de la ciudad de Mérida, que corresponden a la secuencia  Maastrichtiense (?)-Paleoceno - Eoceno, y será evaluada a través de  análisis petrográficos, caracterización de  los petrosomas y análisis polinològico, teniendo como propósito establecer  y esclarecer los contactos estratigráficos para la secuencia Cretácico-Terciaria en la Región Central Andina.

Ubicación del área de estudio

El área de estudio se encuentra en el sector  San Javier de Valle Grande, Estado Mérida - Venezuela, cuyas coordenadas UTM, son; 959890E-266028N y 959929E- 265979N, al margen derecho de la quebrada La Boba (Figura 1). La altitud aproximada  del sector es de 2510 msnm. La configuración geomorfológica del área de estudio, presenta una topografía muy irregular, ocasionadas por pendientes que varían de moderadas a fuertes, ya que se encuentra dentro de una cuenca intramontana, en la cual existe un conjunto de bloques tectono- estratigráficos, formados por el sistema de fallas que forman parte del corredor de la falla de Boconó.




Figura 1. Ubicación de la zona de nuevos afloramientos de la Formación San Javier, en el sector de San Javier del Valle Grande, Estado Mérida – Venezuela.


 Metodología y Análisis de resultados

El  presente estudio se fundamentó  en una investigación exploratoria, descriptiva y explicativa, con la finalidad  de evaluar la secuencia estratigráfica basal de las sucesiones Terciarias de los Andes Centrales Venezolanos, mediante el análisis petrográfico, la caracterización de petrosomas y determinación de edad a través de estudios polínicos y micropaleontológicos, este ultimo aspecto forma parte del informa completo, aqui solo se expone los resultados de la petrografía. 

Análisis Petrográfico

El análisis de las secciones finas permitió determinar las características microscópicas presentes, así como establecer las condiciones diagenéticos de su procedencia, Se utilizó la clasificación de rocas sedimentarias (areniscas),  propuesta por Pettijhon et al., (1987). De manera general, para el afloramiento de San Javier de Valle Grande, se realizó el análisis de trece (13) secciones finas, las rocas siliciclasticas identificadas a través de la clasificación de Pettijhon et al., (1987), son; grauvacas líticas (69.3%), litoarenitas (7.7%) y sublitoarenitas (7.7%). Y en base a la clasificación de Dunham (1962), se obtuvieron rocas tipo packstone (15.3%).

Las facies arenosas estudiadas, está constituido por una diversidad de textura, en su mayoría rocas siliciclásticas, pero también se evidenció la presencia de carbonatos de mezcla. Entre los componentes siliciclásticos el más frecuente es el cuarzo (monocristalino).  Las fracciones líticas conciernen a rocas sedimentarias, metamórficas y en un menor porcentaje a rocas ígneas. Las micas observadas provienen de fragmentos de rocas granitoideas y gneísicas. Los feldespatos corresponden en casi todos los casos a feldespatos potásicos y menores de contenidos de plagioclasas. Por otro lado, se pudo identificar rocas carbonáticas de tipo packstone con la presencia de peloídes, foraminíferos, bivalvos y nódulos de glauconita.

La compacidad de las areniscas está en función del tamaño de los granos, orientación, selección, composición, matriz y cementos. En promedio las muestras poseen alto contenido de cuarzo, que son granos muy difíciles de deformar, en el rango de presiones y temperaturas en donde se hallan las rocas sedimentarias. Sin embargo se observa un fracturamiento alto (porosidad secundaria),  posiblemente por acción tectónica. Al aumentar la temperatura producto del soterramiento, se puede apreciar una variación en la composición del cemento desde el tipo carbonatico a cementos de óxidos de hierro especialmente; hematita, goethita, siderita y ankerita, rellenando la porosidad interparticula. La presencia de carbón se encuentra formando parte la textura como granos y el hidrocarburo rellenando poros o fracturas.

La fuente más común de hierro son los minerales de rocas metamórficas y rocas ígneas tales como: clorita, biotita, ilmenita y magnetita. La goethita es común en sedimentos recientes y tiende a transformarse a hematita durante el proceso de diagénesis. Y, finalmente algunas muestras presentan cemento silíceo en intercrecimientos de arcillas (caolinita y esmectita) en pequeñas masas intersticiales de la matriz. 

Análisis de petrosomas

El estudio de los petrosomas se basa en estandarizar la medida de los cristales mediante un conteo, donde todo cristal mayor a 62 micrones es tomado como un fragmento monomineral, el cual representa fragmentos de grano grueso donde el diámetro de los cristales es mayor al límite (arena - limo), mientras que los menor a 62 micrones representaran fragmentos de rocas. De esta manera se logrará una caracterización más exacta de las áreas de aporte. Usando como base el método de conteo de C. Gazzy – Dickinson en Scasso y Limarino (1997). Se dividirán en tres órdenes los componentes modales;

Componentes de Primer Orden: se contaran los componentes de Cuarzo total (Qt), Feldespatos (F) y Fragmentos Líticos (Lt). Este tipo de componentes los emplearemos en diagramas de caracterización tectónica.

Componentes de Segundo Orden: El Cuarzo total es dividido en cuarzo monocristalino (Qm) y policristalino (Qp), a su vez los feldespatos se fragmenta en: potásicos (K) y plagioclasas (P). También los fragmentos líticos son divididos en volcánicos (Lv), plutónicos (Lp), metamórficos (Lm) y sedimentarios (Ls). Este tipo de componente se emplea tanto en diagramas de caracterización tectónica y en diagramas de caracterización paleoclimática.

Componentes de Tercer Orden: Este corresponderá a una subdivisión tomando como base los de segundo orden. Por tanto el cuarzo monocristalino se divide en dos, con extinción relámpago (Qmr) y con extinción ondulosa (Qmo), la cual puede distinguir aportes de rocas metamórficas de bajo y alto grado así como también las plutónicas. Para el cuarzo policristalino se divide en tres clases, de acuerdo al número de sub granos que presente (Qp1, Qp2, Qp3), lo que permitirá separar fragmentos de chert de cuarcitas y rocas milonitizadas. Por otra parte, los fragmentos de feldespato pueden ser sub divididos en: homogéneos (kh), pertíticos (Kp), con textura gráfica (Kg) y con simplectitas (Ks). Así mismo, las plagioclasas pueden ser: homogéneas (Ph), macladas (Pm), zonadas (Pz), antipertitas (Pp) y simplectitas (Ps). Este índice puede ser utilizado para caracterizar distintos aportes magmáticos.

También los fragmentos de rocas volcánicas se pueden separar según su textura; Las plutónicas se separan en: ácidas, mesosilícicos  y básicos. Por otra parte,  los fragmentos de roca metamórficas son separados de acuerdo a su grado de metamorfismo, y en lo que respecta a las sedimentarias se pueden discriminar los fragmentos de pelitas, areniscas y calizas.  Teniendo en cuenta todas estas subdivisiones, se clasificaron estos componentes modales a través de diagramas triangulares definidos por Dikinson & Suczek (1979), véase la Tabla 1.

Las muestras de areniscas obtenidas en el afloramiento  San Javier de Valle Grande, corresponden a grauvacas líticas: RC2, RC3, RC4, RC5, RC6, RC12 y RC13; litoarenitas para la muestra RC7 y sublitoarenita para la muestra RC8.  La mayoría de las muestras poseen una alta predominancia de líticos sedimentarios y metamórficos con un menor contenido de líticos ígneos. El porcentaje de matriz arcillosa se encuentra en un rango comprendido entre el 5% y el 24%. Se observó una muy baja proporción de feldespatos alcalinos y plagioclasas. Los cementos identificados en las muestras eran de procedencia carbonática y en menor proporción hematita y goetita. Como minerales accesorios se reconocieron: circón, esfena, glauconita, moscovita, pirita, leucoxeno y minerales opacos.

 Análisis de Procedencia:

La composición que se encuentra en las areniscas está directamente ligada a la fuente de aporte, pero también se conoce que existen otros elementos como el intemperismo, el mecanismo-agente, la distancia de transporte, la subsidencia de la cuenca y los procesos diagenéticos, que pueden ejercer un control de la composición modal de las muestras. Por ende, es necesario entender que las modas detríticas son la interacción de diversos factores, de los cuales la procedencia tiene un rol fundamental para establecer fuentes de aporte, ubicar los márgenes de cuenca y estudiar la evolución de ambos, a través del tiempo geológico. Por ejemplo, si los sedimentos son transportados por distancias largas o estamos en presencia de climas tropicales, existirá un incremento en el contenido de granos de cuarzo en los detritos, esto nos indica que pueden existir grandes cambios en la composición química de los sedimentos a través del tiempo geológico. El valor que tiene el estudio de las petrofacies es que permite esclarecer las características tectónicas de una secuencia detrítica, particularmente aquellas que cambiaron su composición original producto de un estado del Ciclo de Wilson (Guerrero y Corrochano, 2001). También, la aparición de un mineral en particular en una sucesión estratigráfica puede indicar un evento tectónico de gran magnitud, como una orogénesis o la erosión de un arco plutónico, esto nos permitiría datar una intrusión o una colisión continental (Miall, 1990).

El control que ejerce el tamaño de grano sobre la composición de la arena es una limitación considerable, ya que al disminuir el tamaño de grano de las areniscas, los fragmentos líticos se van descomponiendo en sus componentes monominerales, produciendo un aumento en la relación de fragmentos minerales/fragmentos de rocas. Por lo tanto, el método más apropiado es estandarizar todas las muestras de granos finos o método de Gazzy-Dickinson, que cuenta como fragmento monomineral a todo cristal mayor a 62 micrones.

Dickinson y Suczek en Limarino y Scasso (1997), determinaron que la cantidad de secuencias modales tiene una gran utilidad en el diagnóstico de ambientes tectónico, mientras que el reconocimiento y clasificación de los granos pueden ser utilizados para describir la recristalización de una matriz detrítica (ortomatriz), de una matriz diagenética (epimatriz) o de fragmentos líticos (pseudomatriz).

Existen nueve tipos de fuentes basadas en sus características tectónicas: Continental: Interior del cratón; Transicional; Levantamiento del basamento; Arco Magmático: Disectado; Transicional; No disectado. Orógeno reciclado: Complejo de subducción, Orógeno de colisión; Levantamiento de cuenca ante país.

Mediantes diagramas triangulares se caracteriza la naturaleza de las áreas de aportes en términos de ubicación de las placas tectónicas. Las modas detríticas fueron recalculadas para tres componentes básicos, posteriormente empleados en sus diagramas triangulares: 1) Fragmentos de cuarzo, incluyendo el cuarzo total (Qt), monocristalino (Qm) y policristalino (Qp). 2) Feldespatos, referido a feldespatos totales (F), Plagioclasas (P) y feldespatos potásicos (K) y 3) fragmentos de líticos, divididos en líticos totales inestable (Li), volcanitas u metavolcanitas (Lv) y sedimentitas o metasedimentitas (Ls). (Tabla I).

La escala del muestreo ejerce una fuerte influencia en el significado  geológico de las modas detríticas, cuando las areniscas han sido obtenidas de fuentes representativas de aporte locales (abanicos aluviales o conos de deyección, por ejemplo), la composición necesariamente no es relacionable con la tectónica del área fuente, ya que refleja elementos morfotectónicos locales. Por otro lado, para resultados regionalmente representativos del aporte del área fuente, las areniscas tuvieron que haber sufrido un transporte en algunas centenas de kilómetros. Este transporte relativamente prolongado aseguraría una mezcla de diferentes elementos geológicos que componen el área fuente, permitiendo su caracterización regional. 

El siguiente análisis se basa en la división de los componentes modales en tres órdenes.


Tabla I.Componentes de primer orden en promedio para Grauvacas líticas.


Tipos de areniscas
Q (t=m) (%)
F (%)
Lt (%)
Grauvacas líticas
69,53
6,65
23,82
Litarenitas
63,1
7,1
29,8
Sublitarenitas
76,1
8,7
15,2


La clasificación de petrosomas a través de los triángulos de Dickinson y Suczek (1979)  con componentes de primer orden, determinan la caracterización tectónica cuya procedencia resulto, areniscas de orógenos reciclados de transicional a cuarzosos, debido a la baja proporción de feldespatos y mayor cantidad de cuarzo, se pueden interpretar además, ambientes tectónicos según, Dickinson (1985) como: fajas de suturas, complejos de subducción y margen externo de cuenca antepaís. La proveniencia de los fragmentos se asume de cadenas orogénicas, donde se encuentran rocas sedimentarias y/o metamórficas de bajo grado. A su vez, la clasificación de los componentes de segundo orden triangulo (QmPK), hace énfasis en el grado de madurez y estabilidad mineralógica de la sublitoarenita, derivadas de bloques continentales u orógenos reciclados cuarzosos. 

Teniendo en cuenta que el cuarzo total (Qt) es netamente monocristalino (Qm) de orógeno reciclado cuarzoso, se puede inferir que los fragmentos provienen del retrabajo de la erosión sedimentitas y de rocas metamórficas de bajo grados. Según estas condiciones las modas detríticas pueden evolucionar verticalmente y horizontalmente hacia varios tipos de aporte, estos cambios de sedimentación pueden inferir alternancia en los ambientes depositacionales. Debido a que las petrofacies cuarzosas se encuentran relacionadas a depósitos de barras de desembocadura y las cuarzolíticas a depósitos de canales distributarios, explicando el hecho de la baja proporción de minerales feldespáticos en todas las muestras, debido a la eficiencia del oleaje para la ruptura y eliminación de estos. Por otra parte, las modas detríticas obtenidas a lo largo del margen de América del sur propuestas por Dickinson et al. (1983). Revelan un aporte de fragmentos minerales característicos del área Este caribeña (Q=69, F=8, L=23) (figura 1). Las cuales poseen una gran semejanza con las proporciones obtenidas en el estudio. Es decir los aportes detríticos de la formación San Javier provenían de la parte Este del Caribe escudo de Guayana, apuntando hacia los depósitos sedimentarios del Proto-Orinoco (Figura 2).  

Figura 1. Diagrama de discriminación de áreas de aporte propuesto por Dickinson et al (1983), para  cuarzo total que en este caso es igual al cuarzo monocristalino. Aporte de fragmentos minerales  (estrella), característicos del área Este caribeña según Dickinson et al. (op cit.).

En los componentes de primer y segundo orden se destacan petrofacies, tales como: QLm, QLs, Qm, QFK. Permitiéndonos conocer las posibles fuentes de aportes en la sedimentación, que generaron las formaciones presentes y activas en el transito Paleoceno – Eoceno. El cuarzo y los líticos metamórficos (QLm), pueden provenir de las rocas metasedimentarias de la Asociación Mucuchachi, El Águila y Formación Palmarito. El cuarzo y los líticos sedimentarios (QLs), se asocian con  La Formación La Luna. El cuarzo monocristalino característico de rocas ígneas y metamórficas provenientes del cratón de Guayana y sur de Colombia. Así mismo, la actividad ígnea en el Paleozoico superior del granito de Cachopo y la granodiorita de el Carmen, representan los pequeños aportes de feldespatos potásicos.
 Figura 2. Diagrama de discriminación de áreas de aporte para cuarzo monocristalino, propuesto por Dickinson et al (1983).


Conclusiones:

El análisis petrográfico, resulto en: Grauvacas Líticas (69.3%), Litoarenitas (7.7%) y Sublitoarenitas (7.7%). Mientras que las rocas carbonaticas tipo Packstone (15.3%). De manera general, las wackas líticas obtenidas, presentan un escogimiento moderado a mal escogido, la redondez de los granos varía de subangular a subredondeado, los tipos  contactos presentes están en el rango de puntual/longitudinal (65%), y grano matriz, la cual  define un empaquetamiento suelto, la textura por lo general, son representativas de rocas inmaduras asociado a ambientes fluviales - deltaicos, producto de la destrucción mecánica de los clastos lábiles por acción del oleaje. Se determinaron dos horizontes carbonáticos, representado por las muestras RC9 y RC10.

En el análisis de procedencia se determinó que el cuarzo total (Qt) es netamente monocristalino (Qm) de orógeno reciclado cuarzoso, se puede inferir que son fragmentos provenientes del retrabajo de la erosión de sedimentitas y de rocas metamórficas de bajo grado. El análisis de petrofacies propuestas por Dikinson et al. (1983), revelan un aporte de fragmentos minerales característicos del área Este caribeña (Q=69, F=8, L=23). Las cuales poseen una gran semejanza con las proporciones obtenidas en el estudio. Es decir los aportes detríticos de la Formación San Javier determinaron una sedimentación correspondiente con el Escudo de Guayana, apuntando hacia los depósitos sedimentarios del Proto-Orinoco.

Bibliografía

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